"Call of Duty 2"

El primer Call of Duty continuó el camino marcado por el genial Medal of Honor de forma magistral, introduciéndote de manera aún más viva en algunos de los momentos más importantes de la Segunda Guerra Mundial. Era un juego casi perfecto, difícil de superar... ¿lo habrá conseguido su segunda parte?

Los juegos basados en la Segunda Guerra Mundial son ya legión, y el género de los shooters en primera persona tiene una buena representación. Tras jugar a Medal of Honor y Call of Duty y haber probado un poco, sin llegar a encantarme, Brothers in Arms, me parecía que necesitaba un descanso. Ya había jugado a lo mejor del género ambientado en esa época y estaba un poco saturado. Creía que tardaría en jugar a un juego similar... Hasta que cayó en mis manos Call of Duty 2 (a partir de ahora COD2).

Reticente al principio, instalé mi copia de COD2 más que nada para probarlo un poco, ver que funcionaba, y guardarlo para saborearlo dentro de un tiempo, cuando me volviera la "fiebre" de la Segunda Guerra Mundial. Al fin y al cabo, por lo que había leído y visto en las revistas, parecía más de lo mismo, Call of Duty 1 pero con alguna mejora gráfica. Y así era, pero lo que no tuve en cuenta es que, al igual que su hermano mayor, COD2 es un juego realmente adictivo, con una ambientación y acción realmente absorbentes. No había mejoras espectaculares, pero me enganchó de nuevo y acabé jugándolo de principio a fin en unos pocos días.

Las primeras novedades significativas que se aprecian en este COD2 respecto a su primera entrega, a parte de los gráficos, de los que luego hablaré, parecían muy importantes para la jugabilidad:

Se ha eliminado la barra de salud, ahora, cuando te hieren, tu visión se vuelve roja por los laterales y empiezas a resoplar. Si te hieren en esos momentos mueres, pero si logras ponerte a cubierto durante unos segundos... como nuevo. Nada de botiquines ni médicos, te recuperas de forma mágica y de vuelta al "fregao". En principio no me gustó este cambio, no es nada realista, ni siquiera para el estándar de este tipo de shooters, que, aunque no pretenden ser del todo realistas, tratan de transmitir una relativa sensación de realidad que quizá se pierde con este invento. De todas formas, una vez empiezas a jugar y te acostumbras a no mirar la barra de salud y buscar botiquines o médicos por todas partes, deja de tener mucha importancia. Es diferente, pero no mucho peor que la barra de salud, aunque quizá haga el juego más fácil.

Otro cambio importante es la imposibilidad de guardar partida en cualquier momento, grabando el juego automáticamente en determinados puntos, checkpoints, algo que tristemente lleva tiempo imponiéndose (por la excusa de la multiplataforma, o más bien por la vagancia de los programadores) y que a mí particularmente no me gusta nada. A pesar de que en principio me disgustó este cambio, debo admitir que rápidamente me olvidé del asunto, dado que los checkpoints están sabiamente colocados y se encuentran cada poco tiempo, con lo que los efectos negativos de este método de salvado apenas se perciben.

Vamos, que aunque se han introducido un par de cambios en la interfaz que de inicio no me agradaban, lo cierto es que no son tan importantes como en un primer momento parecían. Eso sí, yo los hubiera dejado como en la primera parte, pero claro, algo había que cambiar.

Y es que, una vez en el juego, poco ha cambiado en cuanto a la jugabilidad. Pero teniendo en cuenta lo divertido que era el primer Call of Duty, eso no es nada malo. COD2 es tan entretenido como el original. Al igual que en aquel, el juego te pone en la piel de los soldados de tres de los ejércitos aliados (a ver cuándo nos dejan manejar a los alemanes en un shooter, que parece que es tabú): el ruso, el británico y el estadounidense; y te mete de lleno en impresionantes batallas, de las que tú formas sólo una pequeña parte.

El juego empieza con la campaña Rusa, bastante corta. Primero en Moscú, con un minitutorial, y después vuelves a visitar Stalingrado, ciudad que ya vimos en COD1 en aquella genial misión al estilo "Enemigo a las Puertas".

Esta vez no hay ninguna misión tan impactante, y es algo que quizá se eche de menos en todo el juego. En Medal of Honor todo el mundo recuerda el desembarco de Normandía, en COD1 el cruce del volga hasta Stalingrado y el ambiente calcado a la película mencionada y el final en Berlin, pero en COD2 no he encontrado ninguna misión estrella. De todas formas el diseño de las misiones es muy emocionante, y tras la breve campaña rusa llegan nuevos ambientes, porque te diriges a enfrentarte a Rommel como un soldado inglés a las órdenes de Montgomery

Incluso te vuelves a encontrar con el capitán Price, un indestructible Rambo inglés que ya aparecía en el anterior juego. Con él y el resto de tus compañeros recorres las arenas africanas hasta vencer a Rommel, incluyendo alguna misión en la que manejarás un tanque (en esta entrega las misiones con vehículos son menos pero me han parecido más interesantes, en el primer COD las encontré algo flojas, excepto la primera en un coche que era realmente emocionante).

Después del desierto llega la hora de pisar Europa, combinando misiones de los británicos con otras de los estadounidenses, entre ellas un desembarco de Normandía, cómo no, aunque esta vez no será en la playa conocida como Omaha, sino en un lugar llamado Pointe du Hoc. El desembarco es bastante bonito, y tras sobrevivir a la playa tienes que escalar un acantilado, tras lo cual te verás inmerso en una gran batalla.

El resto del juego será un viaje hasta Alemania liberando distintas localidades y montes, mucha lucha por calles estrechas y casas, y asaltos a posiciones artilleras y búnkeres que se hacen la mar de entretenidos. La lucha casa a casa y calle a calle está muy lograda en este juego, y se convierte en toda una experiencia ir liberando, junto a tus compañeros, cada zona. La única pega es que esta vez no se llega a Berlin, otro de los puntos álgidos de COD, en el que plantabas la bandera soviética en el Reichstag. Finalizamos el juego con los americanos tras cruzar el Rhin.

Tus compañeros en la lucha dan bastante el pego. Aunque en ciertos puntos esperan a que te acerques para continuar avanzando, en general parece que eres uno más, ya que cada soldado libra sus pequeños combates. Eso sí, entre tanta gente, los alemanes tienen una fijación perversa por tí, y cada vez que asomas el pellejo parece que tienes un imán para las granadas, todas van a tí. Y es que en esta entrega hay más granadas que nunca, de hecho se ha incorporado un indicador de granada, que te avisa de que han tirado una granada cerca de tí, y sin el cual estarías perdido. El intercambio de granadas, como en la guerra real, es constante en la batalla, y son realmente útiles cuando tienes que vaciar una casa habitación a habitación. Además son una alegría visual, porque en COD2 las explosiones son una de las mejoras gráficas más espectaculares:

Los gráficos han mejorado (aunque como yo tuve que jugar con detalle bajo me tengo que fijar en las revistas y vídeos para valorar el juego a toda potencia), pero no son impresionantes. Lo que sí impresiona del apartado gráfico son, como he dicho, las explosiones, sobre todo en la nieve, y más que nada el humo. No he visto jamás un humo tan real, y los desarrolladores lo saben, por lo que hacen uso de él siempre que pueden: explosiones, incendios, accidentes, y hasta hay una granada de humo, que aparte de bonita, juega un papel real, al usarse para cegar a tanques o ametralladoras y poder acercarse a ellos o atravesar cruces. Aunque los gráficos son muy buenos, para mí es ese humo y las explosiones lo que realmente diferencia a este juego del anterior, que ya era gráficamente avanzado.

En resumen. Más de lo mismo, pero muy divertido. Algunas diferencias, que a unos gustaran más y a otros algo menos, pero la esencia es la misma aunque actualizada técnicamente con ciertos detalles realmente bonitos. Un juego que merece la pena. Su único gran defecto: su brevedad. En 12-15 horas se acabó, y te quedas con ganas de más, pero eso es ya más que habitual.

NOTA: 93%

About:

My name is Álvaro García and Binary Nonsense is my website and digital playground. I'm an engineer, artist, programmer, designer... and I use this website as a way to share some of my work and thoughts.

Here you can find my portfolio, where I include some art samples, programs, games, designs and anything I think is interesting enough to be shown.

Apart from that, the site includes a blog, where I like to write about some topics I'm interested in: books, history, games, movies...

info