« Viajes

El Carnaval de Rio

Rio de Janeiro 2006

Lunes 3 de Abril de 2006, por Blas García

El Carnaval de Rio es probablemente el símbolo universal de la fiesta sin fin, del desfase, de la locura, del frenesí, del sexo por doquier... Creo, sin lugar a dudas, que esta es una idea transmitida al mundo sobre todo en los años 50 y 60 por los americanos que venían al Brasil en busca de experiencias que no podían tener en su país y para los que una multitud danzando samba por las calles les parecía el hecho más excitante que habían conocido. Con esa idea y con la intención de ver lo que el mito tenía de cierto estuve en Rio este Carnaval.

El viernes era todavía precarnaval y salí por un par de discotecas por la zona de Ipanema, nada destacable, estaban en una zona gay, Rio es la capital Brasileña de los homosexuales, pese a que en todo Brasil, debido a la cultura tan machista y conservadora que existe también en Latinoamérica, no están muy bien vistos.

Hay que tener en cuenta que, en todo Brasil, la gente que entra en una discoteca o bar tiene un poder adquisitivo similar al de un europeo, puesto que en todos los locales se cobra entrada que puede variar entre los 10 y los 40 reales ( 4 a 15 euros sin derecho a consumición), sin embargo mi idea no era pasar un carnaval de discoteca sino un carnaval de Rua, así que mi carnaval comenzó el sábado por la mañana.

Me dirigí a uno de los blocos que actúan por varias áreas de la ciudad (santa teresa, lapa, copacabana , ipanema ) durante el carnaval. El bloco es un grupo de personas que va bailando samba, generalmente disfrazadas, alrededor de un camión con altavoces llamada trio eletrico, y siempre con la misma canción durante las 3 horas que suele durar su desfile (la canción se compone especialmente para ese año, se llama enredo y cada bloco canta la suya). Cada bloco tiene un área por el que desfila y en las calzadas se aglutinan cientos de vendedores de cerveza gelada y de puestos de vendedores de pinchos de carne que producen un olor inmundo al freír el aceite de palmito. Sin embargo, en todos estos blocos a los que fui el trio eletrico era un pequeño camioneto con 4 personas encima, bastante cutre, como si fuera una fiesta de barrio sin presupuesto.

Este bloco al que fui el sábado, y que tardé en encontrar porque uno preguntaba dónde está el bloco, por qué calle va a venir?... y nadie sabí, y parecía darles realmente igual porque todo el mundo estaba de Carnaval... Este bloco tenía su punto de encuentro en el teatro municipal de Rio, en el centro de la ciudad. Nunca en mi vida vi tanta gente negra ni tan poco atractiva. Realmente no había para un europeo ninguna oportunidad de ligoteo allí, por un lado los negros, que tienen sus hormonas en puntos por encima del de ebullición no dejaban menina sin entrar y ellas tristemente no eran nada agraciadas.

En este punto debo de hacer un inciso y hablar de la ciudad de Rio que haga entendible mi experiencia bastante insípida del carnaval de Rio y de sus gentes:

En Rio, como en todo Brasil sólo existen ricos o pobres. Los ricos son blancos, realmente atractivos, tienen un poder adquisitivo muy superior al de un europeo medio, van al gimnasio todos los días, las mujeres llevan todas el pelo largo y liso y muchas de ellas llevan implantes en los pechos, conducen coches con los cristales tintados, y van al posto 9 de la playa de Ipanema (son la “gente bonita”)

Los pobres son generalmente negros, pretos, viven en las favelas que se encuentran en las colinas, morros, de la ciudad y van a la playa de copacabana. Las mujeres negras de Rio me parecieron muy poco atractivas, aunque siempre comparando con el nivel de Sao Paulo. Los faveleros, casi siempre a pecho descubierto, causaban furor entre las americanas y europeas por sus cuerpos y su miradas peligrosas.

Mucha gente bonita abandona la ciudad en Carnaval, no les gusta que todo el centro de la ciudad sea invadido por los faveleros, eso les causa inseguridad, creo que justificada. Para los faveleros esta es la única oportunidad en todo el año de salir de fiesta por las calles de la ciudad, mezclarse con los turistas e intentar ligar meninas diferentes. No puedo decir que en ningún momento de mis 5 días en Rio me sintiera seguro. En Rio los ricos y los pobres se mezclan en todas las calles, lo que hace que los atracos sean centenares cada mes, al contrario que, por ejemplo, en Sao Paulo, donde la población está más separada y lo que está de moda son los secuestros a coches en los semáforos. Uno tiene la sensación de que durante la noche, si alguno de esos grupos de negros hubiera descubierto que era español, estoy seguro, me hubieran atracado sin la menor duda. Así les sucedió a varios españoles y lo entiendo normal, yo como favelero, sin trabajo, sin lugar donde caerme muerto más que en el suelo de barro de la favela, también lo haría, 50 reales de un extranjero me ayudarían a pasar ese mes.

Teníamos alquilado un apartamento al lado de Copacabana, bastante grande y amueblado, por el que pagamos la mitad que en un albergue. Los precios de los hoteles se disparan en Carnaval y hasta 7 días en una litera de un albergue te sale por unos 250 euros.

Por la noche y dispuestos a darlo todo nos dirigíamos siempre a la zona de Lapa, Lapa es el barrio colonial de Rio, bastante decrépito pero que realmente me cautivó. Tiene bares y cafés y es la zona de marcha principal de la ciudad. Se caracteriza porque tiene los llamados arcos de Lapa, que no son mas que unos arcos encalados por los que pasaba el tranvía, o bonde, hace unos años.

El punto de referencia era el Carlinhos, un bar que hacía esquina entre las dos principales ruas de Lapa. Allí un batería, grupo de samba, tocaba hasta eso de las 2 de la mañana y después uno tenía que improvisar a donde ir... Pero, rodeado de negros con cara de fieros entrando a todo lo que se movía, las posibilidades de ligoteo se reducían notablemente, y las meninas no estaban para nada receptivas... un mito se desmoronó en mi mente.

También en Lapa existía un escenario similar a los de cualquier verbena española, con actuaciones desde samba, música black hasta heavy metal dependiendo de la noche. Lo mejor de esas noches fue un garito bastante grande justo a la entrada de los arcos, tenía música en vivo, chicas de buen ver... y uno bailó hasta la conga con todo el personal... uno de mis amigos salió de allí empeñado en que todas eran prostitutas fuera de servicio y por eso había tan buen rollo, puede ser.. así es Brasil!!

Otro hecho que hay que destacar es la abundancia de travestidos durante el carnaval. Es una tradición que los hombres brasileños se disfracen de mujer para dejar salir sus lados más femeninos. La ciudad está llena de ellos de día y de noche y le dá un toque colorista, aunque puede resultar cargante cuando uno ve grupos enteros de negros disfrazados con faldas enormes de tradición Bahiana y también africana, que salen con sus rostros tapados y no paran de hacer mucho barullo y una vez más intentar con su disfraz de mujer captar alguna chica (esto es como en los carnavales de los pueblos en España, los que no saben de qué disfrazarse se visten con unas faldas de su hermana pensando que yendo de tías van a ligar algo... que triste!)

Capítulo aparte y mención de honor es el sambódromo. Durante el domingo y el lunes por la noche de carnaval, las escuelas de samba más importantes de la ciudad desfilan en él. El sambódromo es simplemente una pista recta de unos 800 metros de larga con gradas a ambos lados. Tiene como en los estadios, balcones vips donde la gente de una determinada peña de amigos degusta su champán y animan a los desfilantes. Las escolas de samba, cada una también con un solo enredo o canción de muy diversos temas, homenaje a la mujer brasileña, la conquista de América o la creación del universo, como fue el caso de la escuela en que yo desfile, Salgueiro. En función del tema del enredo se diseñan las carrozas, de compleja construcción, los trajes o fantasías y los distintos movimientos de los bailarines, basados todos en la samba. En nuestro caso nuestro fantasía era de neurona e íbamos delante de una carroza articulada que representaba el cuerpo humano, pero que se parecía al Eddie de los Iron Maiden...

El desfile no es ninguna broma, cada escuela tiene unos 3000 miembros con su correspondiente orden jerárquico, entrenan durante todo el año y necesitan de mucho dinero para el diseño y fabricación de trajes y de las carrozas, este año ganó la escola vila Isabel , que fue acusada de recibir dinero del gobierno de Hugo Chavez!!!! También las favelas desfilan, este año la favela Rocinha que iba detrás de Salgueiro se le averió una carroza nada más salir y fue eliminada.

La entrada al sambódromo a ritmo de samba, con el público animando a la escuela, es una experiencia comparable a un campeón olímpico cuando le dan el homenaje de vuelta a su país. Los desfilantes salen del sambódromo por unas puertas oscuras de verjas donde se agolpan agarrados a las vallas los desgraciados de la favela próxima que acosan literalmente a los desfilantes pidiéndoles sus fantasías. No hay cosa más feliz que un negro semidesnudo paseándose por su favela con medio fantasía, con su peta de maconha en boca saludando a sus vecinos... Otra situación de acojone: cruzar esa favela a oscuras hasta llegar al metro más próximo, pese a que, para la ocasión, había un coche de policia en cada esquina... pero en Brasil se teme más a la propia policía que a los bandidos.

Realmente a partir de todo lo dicho en este artículo, el lector puede interpretar que el carnaval de Rio es bastante flojo y que cualquier fiesta popular del verano español tiene más marcha. Esta es sólo mi opinión, pero, intentando ser un poco más justo con el carnaval de Río, he de decir que el verdadero carnaval es el carnaval de los grandes locales y, sobre todo, de las fiestas privadas, donde todo el mundo está desfasado en todos los aspectos. Rio realmente nunca se ha caracterizado por tener un buen carnaval de Rua, al contrario que las ciudades del nordeste del país como Bahia y Recife... pero no lo dudéis, Rio es una de las ciudades más bonitas del mundo y, en ese aspecto, creo que su fama si es merecida.

© 2006-2010 Blas García

Enlace permanente: http://www.batidoradigital.com/spip.php?article220

Artículo publicado originalmente en Batidora Digital - www.batidoradigital.com

El texto de este artículo se distribuye bajo Licencia Copyleft Batidora Digital 2.0